sábado, 30 de octubre de 2010

Podrás llevarte a aquellos que me importan,
despojarme de mis ropas, desviarme de la luz.
Podrás llenar de oscuridad mis sueños,
podrás porque eres tú.

Podrás romper de nuevo el juramento,
deshaciendo las cadenas que te ataron una vez.
Pero dame tú el valor, que tengo miedo.
O, puedes darme una esperanza
O, arrancarme, al fin las ganas de seguir por ti

miércoles, 27 de octubre de 2010

Ya me cansé de vivir inprovisando para ti

Hay personas que uno nunca va a llegar a entederlas. No por falta de capacidad, sino porque ni ellos mismos saben que quieren, ni ellos mismo se entienden; que no sería nada eso, porque es su vida... el problema aparece cuando molestan a los demás. Cuando pretenden que las personas que lo rodean giren en su entorno adaptandose a sus estados de ánimo, que estén a su entera disposición. Creen que uno fue traído a este mundo para vivir por y para ellos. No gente, no es así.
Uno tiene una vida además de ustedes... enterensé.
Has apurado a fondo mi paciencia...

martes, 19 de octubre de 2010

Es el defecto de amor: tantos deseos le acompañan: preocupación, pena, exceso de elegancia... Ésta no sólo hace daño a los enamorados; cualquiera que llegase a alcanzar está perdido sin remedio; y que no haya nadie en el mundo que no haya tenido que arrepentirse mucho por haber llevado la elegancia más lejos de lo que le permitían sus recursos. Pero el amor lleva además: insomnio, tormento, desvarío, terror y huida, inepcia con tontería, sin contar la ceguera, la irreflexión estúpida, los excesos de todo género, la cólera, la pasión, la malquerencia. Al amor se unen además, la codicia, la violencia, la miseria, las afrentas, el gusto, el demasiado hablar, el hablar demasiado poco. En efecto, ¡cuántas conversaciones impertinentes e inútiles tienen los amantes!